La administración de Claudia Sheinbaum ha iniciado el 2025 con una estrategia de consolidación fiscal que se refleja en una disminución del gasto neto total en un 17% durante el primer bimestre del año, en comparación con lo proyectado en el Paquete Económico 2025. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gasto ascendió a un billón 425.5 mil millones de pesos (mdp), destacando la disciplina financiera como un pilar de su gestión.
Disciplina fiscal y aumento en ingresos tributarios
La SHCP enfatizó que la gestión prudente del gasto ha permitido saldos presupuestarios mejores a lo esperado. Además, los ingresos presupuestarios crecieron 4.8% en términos reales, superando el promedio de incremento de 2% registrado en la última década.
Un factor clave en la mejora de las finanzas públicas fue el desempeño de la recaudación tributaria, que registró un crecimiento del 10.1% en términos reales al cierre de febrero, alcanzando un superávit de 43.4 mil mdp sobre lo programado. Este repunte es el más alto para un periodo similar desde 2015 y se debió, principalmente, al incremento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en un 7% y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en un 20.3%. Estos aumentos reflejan un panorama positivo en los salarios reales, un mayor consumo y el impacto de la depreciación del peso sobre las importaciones.
Dentro de estos ingresos, sobresale el crecimiento del 46.6% en la recaudación del impuesto a las importaciones, atribuido a una vigilancia más estricta en aduanas y a la eliminación de exenciones arancelarias para empresas extranjeras de comercio electrónico sin acuerdos comerciales con México.
En contraste, la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) experimentó una caída del 1.1% en términos reales respecto al primer bimestre de 2024. En este rubro, el IEPS de combustibles se redujo 2%, mientras que el correspondiente a otros bienes y servicios tuvo un leve aumento del 0.1%.

LEER MÁS: Batería de alta duración: 30 años de vida útil con tecnología de la NASA y menos desgaste
Menores ingresos petroleros y ajustes en el gasto público
Por otro lado, los ingresos petroleros disminuyeron 14% en términos reales, atribuible a una menor plataforma de producción de crudo. No obstante, el impacto fue parcialmente mitigado por un precio del petróleo superior al estimado en el presupuesto. Asimismo, los ingresos no tributarios se redujeron 5.8 por ciento, arrastrados por una caída del 17% en aprovechamientos, aunque compensados en parte por aumentos en derechos y productos.
A pesar de la reducción en el gasto neto total, el gobierno priorizó el financiamiento de programas sociales y proyectos estratégicos, lo que permitió un incremento real del 6.7% en inversión física. El gasto operativo, por su parte, se redujo un 3% en términos reales, en línea con el objetivo de mantener un gobierno austero y eficiente.
El costo financiero de la deuda también reflejó un ajuste positivo, situándose 13.7% por debajo de lo programado, lo que aligeró las presiones sobre el presupuesto. Sin embargo, en comparación con el mismo periodo de 2024, este rubro mostró un aumento del 6.8% en términos reales.
Balances fiscales y recursos para entidades federativas
El gasto federalizado registró una asignación superior en 3.5 mil mdp respecto a lo presupuestado, garantizando el flujo de recursos a las entidades federativas. Sin embargo, en términos reales, las participaciones federales mostraron una reducción del 9.7% anual.
En cuanto a los balances fiscales, los resultados superaron las expectativas: el déficit presupuestario se ubicó en 83.9 mil mdp, muy por debajo del déficit programado de 283.3 mil mdp. Asimismo, el saldo primario alcanzó un superávit de 77.7 mil mdp, contrastando con el déficit estimado de 96.1 mil mdp, lo que evidencia una administración fiscal prudente.
Finalmente, los Requerimientos Financieros del Sector Público se situaron en 127.7 mil mdp, en línea con la estrategia de consolidación fiscal del actual gobierno.