El acceso a internet en México ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años, marcando un cambio irreversible en la forma en que la sociedad interactúa con la tecnología.
Entre 2019 y 2023, México experimentó un crecimiento acelerado en el acceso a internet, con un incremento significativo en el número de usuarios conectados. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2019 el 70.1% de la población de seis años o más contaba con acceso a internet, lo que representaba a 80.6 millones de personas. Para 2023, este porcentaje se elevó a 81.2%, con un total de 97 millones de usuarios. En apenas cuatro años, 16.4 millones de mexicanos se sumaron al ecosistema digital, en gran medida debido a la pandemia de COVID-19.
Expansión digital y cambio de hábitos
Luis Hurtado Razo, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y director del Laboratorio de Tecnopolítica, explica que la pandemia aceleró la digitalización de procesos y la adopción de nuevas tecnologías en la sociedad mexicana.
“La conectividad se volvió una necesidad mayor, sobre todo en sectores que antes mostraban apatía o tenían estigmas en contra de internet”, señaló el investigador.
Uno de los sectores con mayor transformación fue la población de la tercera edad. Entre 2020 y 2023, el uso de internet en este grupo creció casi 20 puntos porcentuales, impulsado por la necesidad de comunicación y el acceso a servicios digitales, como consultas médicas y pagos electrónicos. A pesar del fin del confinamiento, muchas personas mayores han mantenido sus hábitos digitales.
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Comercio electrónico y banca digital
Uno de los sectores más impactados por la digitalización fue el comercio electrónico. Según el Inegi, en 2019 el 21% de los usuarios de internet realizaban compras en línea. Para 2023, la cifra aumentó al 33.4%. Este crecimiento obligó a muchas empresas a replantear su estrategia comercial, cerrando sucursales físicas y trasladando sus operaciones a plataformas digitales.
“El comercio electrónico creció garrafalmente al grado de que muchas empresas cerraron sucursales y ahora ofertan directamente en internet”, señaló Hurtado.
No solo las grandes empresas se vieron obligadas a adaptarse; también los pequeños y medianos negocios encontraron en internet una herramienta para mantenerse a flote.
Por su parte, la banca electrónica también tuvo un auge significativo. Mientras que en 2019 solo el 16.8% de los usuarios realizaban transacciones bancarias en línea, para 2023 el porcentaje alcanzó el 27.3%. El temor y la desconfianza en las aplicaciones financieras disminuyeron drásticamente, consolidando la digitalización de las operaciones bancarias en el país.
Desafíos de la Ciberseguridad
El crecimiento exponencial del uso de internet también trajo consigo importantes vulnerabilidades en ciberseguridad. David Taboada, presidente del Consejo de Seguridad de la Información y Ciberseguridad, AC, advierte que el trabajo remoto incrementó los riesgos tanto en el sector gubernamental como en el empresarial.
“Muchas personas usaban equipos de la oficina en redes domésticas, donde compartían la conexión con familiares que no contaban con las mismas medidas de seguridad”, explica Taboada. Esto permitió que los ciberdelincuentes explotaran redes desprotegidas para acceder a sistemas corporativos mediante conexiones vulnerables.
El sector público no fue la excepción. Dependencias como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría de Economía y la Lotería Nacional fueron víctimas de ciberataques que comprometieron datos sensibles. Sin embargo, según el experto, la respuesta del gobierno fue reactiva y careció de una estrategia integral.